jueves, 24 de enero de 2013

Capítulo Primero

 

 

 

El intruso






Los rayos del sol de la mañana penetraron a través de una traviesa rendija entre las dos oscuras cortinas de algodón que cubrían la ventana, y se abrieron paso hasta impactar en el rostro del muchacho. Aún perdido entre las brumas del sueño, Telerin arrugó el rostro y, con un gesto mecánico, se llevó una mano a la cara para protegerse. Durante la víspera no se había acordado de correr los visillos, y ahora se lamentaba por ello. Su descuido, no obstante, tenía disculpa: el joven se encontraba bajo los efectos de la borrachera de la noche anterior.

Como cada año por esas fechas se había celebrado la Fiesta del Deshielo, un acontecimiento muy popular en Arroyolargo y que congregaba a la mayor parte de sus vecinos. Durante esa jornada se festejaba en la aldea la esperada retirada del invierno, reflejada en la llegada de la Primera Siembra primaveral –que normalmente tenía lugar a mediados de addes, aunque que aquel año se había retrasado hasta casi inicios de laines.


Durante la celebración se llevaban a cabo eventos y competiciones de lo más diverso. Se organizaban pruebas de exigencia física, que incluían demostraciones de fuerza como el levantamiento de barras de hierro o el desplazamiento de pequeños sacos rellenos de arena, o exhibiciones de habilidad, como el tiro con arco, la práctica de puntería mediante el lanzamiento de piedras o la lucha con pértiga sobre un tronco atravesado sobre el río. Todo esto se realizaba en medio de un ambiente jovial y despreocupado, en el que se desataba fácilmente la hilaridad generalizada cuando alguno de los concursantes cometía un error que le provocaba algún ligero percance, como cuando Orry tropezó y cayó bajo el peso de un saco de arena que acabó rajándose y esparciendo parte de su contenido sobre la cara del muchacho. O como cuando el viejo Golwin, ignorando las sabias advertencias de su señora y de muchos otros, se sintió tan envalentonado debido a una excesiva ingesta de cerveza que decidió tomar parte en el combate con pértiga sobre el río, lo que inevitablemente le condujo a poner sus huesos en remojo tras dar un inoportuno y cómico traspié.     

miércoles, 23 de enero de 2013

Presentación

Me llamo Alberto Rodríguez, y soy escritor.

Mi principal pasión literaria es la fantasía épica, cuyos títulos llenan mis horas de ocio y mis estanterías. Pero también alimentan mi imaginación y mi inventiva.

"El obelisco" es mi primera novela completa de fantasía épica. Me ha llevado mucho trabajo y sacrificio, pero también me ha llenado de ilusión. He plasmado en ella mis ideas, mi propia cosmogonía, y me ha resultado una experiencia muy gratificante.


Ahora deseo ir más allá. Si a alguno de vosotros le gusta escribir, comprenderá que el siguiente paso consiste en publicar la novela. O intentarlo.

Ése es el principal motivo por el que abro este blog: deseo compartir parte de mi trabajo para obtener "feebacks", opiniones externas y provistas de más perspectiva que la mía. Toda esa retroalimentación será muy importante para mejorar la calidad de la obra.

Naturalmente, no tengo inconveniente en comentar con cualquiera de vosotros cualquier asunto relacionado con mi obra (¡o con cualquier otro tema!). Aunque ésta es una página monotemática, poco a poco, desperezo a desperezo, se va abriendo a otras muchas posibilidades.

¡Bienvenidos!